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27.12.12

Evitad los secretos

Este año he tenido cuatro fracasos sentimentales, el último de los cuales es bastante reciente y en el que me he sentido especialmente ridículo, ya que en esta ocasión estaba no sólo convencido sino feliz porque pensaba que todo iba perfectamente, que era, por fin, la realización de mis deseos de pareja y estabilidad emocional. Así que andaba tras mi 42 cumpleaños en mi periódica crisis de 'ninguna mujer me quiere ni me querrá jamás', cuando tropecé con una amiga que me dijo primero que lo intentaba demasiado y que había un libro que le gustaba especialmente y que me convendría leer: The Secret.

Tras leer la reseña de la wikipedia le dije que si era un libro de pensamiento positivo y demás, que no era para mí, que detesto esa clase de rollos, a lo que ella me respondió que no sólo me estaba cerrando demasiado a nuevas ideas sino que me comportaba de manera arrogante y despreciativa hacia las creencias de los demás. Tras lo cual no enzarzamos en una discusión sobre porqué y cómo de ello. Finalmente como es una persona importante para mí le prometí que leería el libro. Me lo conseguí -en inglés- y ya lo he leído -no sólo es que lea rápido, es que el libro es muy muy fácil y muy repetitivo.

La verdad es que me esperaba un libro sobre pensamiento positivo -lo que ya me parece problemático, luego entro en ello- pero lo que me he encontrado es peor, mucho peor. De hecho, el libro me parece no malo o absurdo, sino maligno, debería estar prohibido para menores de edad y su autora, Rhonda Byrne, debería ser detenida por promover actitudes peligrosas para la salud de las personas y su economía, o si no, al menos, ser internada en una institución mental. Así que a riesgo de que la persona que me recomendó el libro confirme su opinión sobre mi de carencia de tacto y falta de apertura mental, o incluso que deje de hablarme en el futuro, me veo en la obligación de escribir este artículo.

Hagamos primero un rápido repaso a mi rechazo a la moda del 'pensamiento positivo' antes de entrar en el libro en sí. Evitar los pensamientos derrotistas y sobre todo no ceder al miedo me parece algo tremendamente útil, especialmente lo segundo. Siempre hay que intentar buscar soluciones a los problemas en lugar de quejarnos simplemente de que los tenemos y desde luego hay que intentar expulsar el miedo de nuestras vidas y quedarnos exclusivamente con la prudencia racional, el sentido común. El miedo es paralizante, la prudencia nos mantiene alerta. Mi problema con el 'pensamiento positivo' es que se presenta como la única posibilidad, y sus profetas rechazan cualquier cesión a los pensamientos negativos, al dolor, a la pena, incluso al duelo. En una suerte de extremo conductista los profetas del pensamiento positivo niegan la importancia de la catarsis, la necesidad del dolor para el crecimiento y el cambio. En cuanto te sientas mal, los profetas del pensamientos positivos te piden que pongas música que te guste, rememores momentos del pasado felices, etc, etc... en definitiva, que niegues el dolor, lo que para mí es una forma cobarde de evitar enfrentarte a él y en definitiva una manera de negar los problemas. Y ese es el error para mí del pensamiento positivo a ultranza, negar los problemas te sustrae de encontrar soluciones a los mismos. El libro profundiza aún más en este problema justificando mediante una ley completamente mística la necesidad del pensamiento positivo y su gobierno universal necesario en nuestro comportamiento y pensamiento.

El libro sólo contiene una idea, siendo las 200 páginas del mismo una reiteración de la misma una y otra vez, en diversos aspectos y aplicaciones concretas. La idea es denominada la ley de la atracción o ley del amor y se expresa así -wikipedia:

The law of attraction is the name given to the belief that "like attracts like" and that by focusing on positive or negative thoughts, one can bring about positive or negative results.
La ley básicamente dice, no sólo que hay que tener pensamientos positivos sino que si se tienen, y se tienen los adecuados estos pensamientos se transforman en hechos reales, por sí mismos. Los ejemplos a lo largo del libro son devastadores, terribles por su efecto pernicioso sobre el que pueda creer lo que este libro dice. Veamos algunos de los disparates peligrosos que dice el libro:


  1. Se dice claramente que cualquier cosa que se desee, sin límite, se puede obtener si se visualiza correctamente. Esto lleva a la falsa idea de que podemos alcanzar cualquier objetivo, por irreal o improbable que este sea. Es más, no se incluye en el libro ninguna limitación moral en absoluto a lo que se puede desear y conseguir. En uno de los ejemplos un productor de cine le dice a uno de los maestros que quiere tener tres citas a la semana con diversas mujeres y éste le anima a pintar sus deseos lujuriosos sin que en el libro se haga ni una mínima crítica a tal deseo. De hecho se indica claramente que el Universo nos otorgará cualquier cosa que deseemos con suficiente claridad e intensidad, imagino que si un violador que sea especialmente cruel con sus víctimas usa 'el secreto' para  visualizar su tipo de presa favorita, el Universo le servirá en bandeja las mismas noche tras noche.
  2. Se promueve el rechazo a la preocupación por las deudas, llegando incluso a ponerse como ejemplo una práctica consistente en imaginar que las facturas que llegan son cheques, para atraer dinero. Esto evidentemente lleva a despreocuparse por las financia propias descartando la posibilidad de que alguien se esté encaminando hacia la bancarrota que lo transforme endeudado de por vida.
  3. Se promueve el consumismo, ya que se alienta a los lectores a pensar que cualquier cosa que deseen puede ser suyo y en montones de puntos se ilustra como positivo el deseo de tener un cochazo o una casa inmensa, o simplemente muchos miles de dólares. Incluso se muestra como ejemplo positivo el caso de alguien que intenta y consigue cien mil dólares en un año simplemente mediante la venta de un libro de autoayuda.
  4. Se niega el espíritu crítico ya que se proclama que lo importante es la visualización y la fe en que cualquier cosa que se desea y se considere 'hecha' será obtenido y se insiste en que no debe preocuparse el lector en el cómo tal milagro va a ocurrir, ya que tal preocupación es un pensamiento negativo que bloquea que el Universo haga su trabajo. Es terrorífico para mí que alguien niegue la importancia de descubrir cómo las cosas pasan, ya que si su filosofía se hace popular se estaría insuflando en la sociedad el rechazo a la indagación científica y al desarrollo de la ingeniería, disciplinas que tienen que ver con el cómo pasan las cosas y que son fundamentales para el desarrollo económico y social que nos ha llevado hasta el actual estado de la civilización -que por mucho que se niegue es la mejor de las situaciones de nuestra especia hasta ahora.
  5. Se promueve el despilfarro y la actitud anti-ecológica, ya que insistentemente se indica que el Universo es infinito, pleno y nuestra capacidad de creación ilimitada, que pensar en que existen límites o competición por recursos bloquea nuestra capacidad para obtener lo que deseamos. De hecho incluso se sugiere un caso en el que la localización de petróleo dependió de su visualización en las mentes del equipo prospector, es decir, se sugiere que el petróleo surgió de la nada. Si nos dejamos llevar por esta perniciosa idea preocuparse por el cambio climático o intentar economizar energía sería un disparate. Esta terrible propuesta nos llevaría de cabeza al desastre ecológico en pocos años.
  6. Se promueve el egocentrismo y el individualismo, ya que no sólo afirma que el primer paso para encontrar el amor es amarse a uno mismo, sino que dice explícitamente que 'sacrificarse' por los demás, como haría alguien volcado en los demás por completo, es algo negativo y que el concepto en sí de sacrificio tan sólo atrae más sacrificio.
  7. Se rechaza el valor del esfuerzo, ya que se insiste una y otra vez en que cuando las cosas van bien, en la dirección correcta todo es disfrute y nada dificultad, de hecho se pone como ejemplo la hierba que crece 'sin esfuerzo', lo que de por sí es un disparate, quitadle el agua y la luz a la hierbas y veréis cuánto crece.
  8. Se dice que para perder el peso tan sólo hay que autoconvencerse de que la comida no te va a engordar, que eres una de esas personas que 'por mucho que comen nunca engordan'. Poniendo en riesgo la salud del que crea estas patrañas.
  9. Incluso se llega a decir que si uno se ama a sí mismo, se considera a sí mismo perfecto viviendo en un cuerpo perfecto no puede enfermar y que con suficiente confianza sanará de cualquier enfermedad incurable. Dar confianza a los enfermos siempre es bueno, el efecto placebo es conocido que funciona, pero hacer creer que sólo con el poder de la mente la enfermedad se aparta de nosotros sin más, o enseñar que nuestro sistema inmunológico y regenerativo lo puede todo puede poner en riesgo la salud de las personas, especialmente en un país como Estados Unidos en el que una atención sanitaria adecuada puede costar más dinero del que tiene la gente normal.
  10. Incluso es antropocéntrico, ya que la capacidad de obtener cualquier cosa que se indica en el libro que tienen los humanos es negada para los animales, en virtud de que los humanos están dotados de un álito o capacidad especial. Imagino que el alma.
Creo que los disparates que acabo de enumerar ya de por sí hacen muy poco recomendable esta lectura y confirman mi afirmación de que debería estar prohibida para menores de edad, pero analicemos el proceso que describen para obtener cualquier cosa que se desee. Dicho proceso incluye tres pasos:
  1. Pedir: este paso es razonable, tener claro lo que se desea.
  2. Confiar: aquí la cosa se disparata ya que bastaría con creer que lo pedido ya ha sido concedido para que caiga entre tus brazos.
  3. Recibir con gratitud: aceptar lo que se ha pedido tal y como llegue y dando gracias al Universo por habérnoslo concedido.
Véase que en ningún momento se ha hecho ningún esfuerzo para conseguir algo. Yo voy a daros mi propia visión de lo necesario para la consecución de algo:
  1. Primero es cierto que es imprescindible saber qué es lo que realmente se desea para poder lograr cualquier cosa. La introspección y la claridad de los deseos es imprescindible, pero la verdad, no recomendaría 'The Secret' para alcanzar esta verdad, hay montones de libros que redundan en esta idea, incluso juveniles como La Historia Interminable, que son mucho mejores y entretenidos.
  2. Segundo es necesario esfuerzo, luego esfuerzo y finalmente muchísimo más esfuerzo. Sin trabajo, compromiso y constancia nada se consigue.
  3. Finalmente es imprescindible tener Suerte. Aunque tengamos la disposición adecuada, las ideas claras y seamos capaces de recorrer el camino mediante constancia y esfuerzo, si no nos encontramos con las circunstancias adecuadas en el momento adecuado fracasaremos.
Personalmente opino además que el tercer componente acaba siendo fundamental en todos los éxitos grandes, es por eso que el que tiene éxito, especialmente el que tiene éxito económico, debe compartir su suerte con los demás y no creer que ha sido sólo su esfuerzo y su talento y nada más, el motivo de su éxito. Pero este tema merece un artículo o una serie de artículos independientes.

A nivel personal casi considero un insulto lo que se sugiere en el libro, ya que hace recaer todos los fracasos de nuestras vidas en nuestros propios hombros independientemente de las circunstancias. Pero veamos algunos ejemplos personales que demuestran las falacias de este libro.

Cómo, imagino, casi todos los hombres he intentado emparejarme infinidad de veces, pero he estado muy enamorado un pequeño puñado de veces. La primera vez, en la universidad, no sólo estaba completamente loco por ella, sino que estaba completamente convencido de que era mi pareja destinada, la persona con la que tendría hijos y viviría hasta envejecer. Me imaginaba mi vida a su lado, los hijos que tendríamos, dónde viviríamos, en definitiva todo lo que el libro dice que hay que hacer. Incluso estaba convencido de que tendría éxito, es más, ella aún ahora, veinte años más tarde resurge de tanto en tanto en mi pensamiento como lo que quiero que sea mi vida. ¿Me concedió el Universo vivir con esa mujer? No. De hecho me lo ha denegado varias veces a lo largo de los años. 

Desde el bachillerato he ido engordando. Durante años me he sentido bien conmigo mismo, no he visto que engordar fuese un problema, ni sentía para nada que la comida me estuviese haciendo ninguna clase de daño. ¿Es eso lo que ha pasado en realidad? Ni remotamente. Cuando los médicos han puesto la vista y los análisis reales sobre mí me han dejado claro lo mucho que me ha perjudicado comer sin control, incluyendo brotes de hipertensión peligrosa. 

Desde que era un crío he tenido claro que sería investigador, científico, matemático o ingeniero. Visualizaba en mi futuro los grandes descubrimientos que haría y cómo éstos inscribirían mi nombre en la Historia. Tengo una poderosa imaginación así que podéis creer que todo eso lo imaginaba con gran cantidad de detalles y durante muchos años tras la carrera me comporté como si tal cosa fuese realmente a pasar. ¿Soy un famoso científico o he hecho alguna aportación significativa y brillante a la técnica? No. El Universo tan complaciente en el libro se ha reído de mí en ese aspecto.

Cuando me di cuenta que no sería inscrito en la Historia por esa vía y empecé a sospechar que tal vez ni podría formar una familia, pensé en desarrollar mi otra pasión, la escritura. Me volqué en escribir cuentos, y cuando vi que no estaban nada mal, decidí hacer novelas cortas y presentarlas a concursos o a editoriales. En dos de los casos estuve completamente convencido de que las mismas eran muy buenas y que serían premiadas o publicadas. De nuevo mi imaginación me hizo emocionarme y visualizar tal éxito. ¿Me lo concedió el 'genio-universo' del libro? No, ni remotamente.

Eso es lo que pasa, el Universo pasa de nosotros completamente. No es que sea malo o cruel, es que nuestros deseos y nuestras mentes son irrelevantes en el gran esquema de las cosas.

Pero el libro no sólo es peligroso para la gente y la sociedad por sus propuestas concretas, no sólo es falso según mi experiencia vital, es que a nivel filosófico es absurdo y muchas de las referencias que contienen están directamente equivocadas. Para empezar las referencias a la física cuántica son una burda interpretación fantasiosa de la Interpretación de Copenhage que ya critiqué en el artículo anterior, las referencias a lo ilusorio del 'tiempo' según Einstein es completamente equivocado, porque la relatividad no implica para nada que el tiempo sea subjetivo o ilusorio. Einstein se debió revolver en su tumba cuando la autora escribió ese párrafo. La filosofía implícita en el libro es la idea de que todos somos dioses, con poder creador ilimitado y que el universo está a nuestro servicio. 

:)


La idea es tan absurda que casi ni merece comentario, pero se puede hacer referencia en tono jocoso a lo que ocurre en la película 'Como Dios', cuando Carrey decide -por cansancio- decir a todas la peticiones que le llegan como oraciones, que sí, que todas concedidas el mundo se vuelve caótico y destructivo.




Pero la idea es antigua y la he visto presentar en innumerables ocasiones, desde conversaciones filosóficas de instituto sobre la naturaleza de la existencia, hasta libro e incluso algunos juegos de rol, como Mage -en el que los magos conforman la realidad convenciendo a la gente de cuáles son las reglas de funcionamiento del universo- o Kult -en la que los humanos, dioses, cansados del caos que sus poderes y deseos generan crean un demiurgo que les crea una ilusión de mundo en el que vivir con cierto orden.

Pero la mejor referencia cinematográfica a la absurdidad de la idea de que seamos todos y cada uno dioses es El Planeta Prohibido, un ultra clásico de la ciencia ficción en el que se muestra como una civilización alienígena que llegó al estado de poder crear cualquier cosa con la mente se autodestruyó en una sola noche de malos sueños y pesadillas.



No, no somos dioses, y es una suerte que no sea así. Si fuese así nos autodestruiríamos como los aliens de la vieja película.

En resumidas cuentas las ideas de este libro son absurdas y peligrosas ya que promueven actitudes despreocupadas, descuidadas y se evita el esfuerzo y el compromiso. Por todo ello os recomiendo no creer en estas tonterías. Evitad el miedo que es paralizante, pensad en las soluciones de los problemas, pero aceptad que estos existen y que no se van a resolver solos, aceptad el dolor que es parte del crecimiento, incluyendo el intenso de la pena o el duelo, la catarsis de transformación, no neguéis que lo que os hace daño os hace daño, tened siempre claro en vuestra mente qué es lo que realmente deseáis y esforzaos, esforzaos mucho, pues es la única vía posible al éxito.

6.12.12

El asesino de gatos

Aún recuerdo cuando en primero de primero de bachillerato descubrí que en la biblioteca tenían otra copia del libro de Lecturas de física de Feynman -llevaba un tiempo leyendo la que había en el colegio. Para mí representó toda una alegría y me tiré de cabeza a releer la sección de probabilidad. Pero lo que venía después, era... bueno, aburrido, por conocido, así que en esta ocasión me fui de cabeza a la parte de física cuántica. Lo que allí me encontré, casi nada más empezar, me desconcertó hasta el punto de significar una crisis de creencias para mí. Todo parecía estar mal.

Me costó un tiempo considerable llegar a conciliarme primero y luego amar a la física cuántica. Lo que en aquellos libros se mostraba era una versión algo distanciada de la interpretación de Bhor, de la llamada Interpretación de Copenhage, pero sobre todo me preocupaba la deducción inmediata, la del desagradable húngaro Von Neumann, la de que los observadores tenían algo diferente. Aquello simplemente no podía ser, mi ateísmo aún en fase de reforzamiento no podía soportar la diferencia entre las 'cosas' del universo y los 'observadores' que las hacían 'colapsar'. En el fondo filosófico los observadores estaban hechos de otra sustancia -o al menos la contenían- la voluntad, y eso era tan místico como otorgarles alma a los observadores y por lo tanto todo pasaba a no tener sentido alguno. Hay un montón de supuestas paradojas que se estuvieron discutiendo mientras se forjaba la mencionada interpretación. La más importante es la EPR, pero la más popular es la del gato de Schrödinger. En la paradoja del gato, un efecto cuántico imprevisible, la desintegración de un elemento radioactivo, se amplifica hasta superponer el gato en dos estados, muerto y vivo dentro de una caja cerrada -en realidad en una caja aislada del resto del universo, sería lo correcto. Las ecuaciones dejan claro que el gato efectivamente debe estar vivo y muerto a la vez, como en el cartel que he añadido al principio del artículo, pero, ¿qué pasa cuando 'abres' la caja -si es que es posible cerrar una caja para aislarla del resto de universo y luego abrirla, claro-? ¿Ves un gato muerto y vivo a la vez? En la interpretación de Copenhage el acto de mirar, obliga a las partículas del gato a decidirse sobre si son parte de un gato muerto o vivo. Absurdo para mí, de hecho el gato mismo a mí me vale como observador y ya debería haberse colapsado así mismo, lo que te lleva a la conclusión de que el gato tiene una cualidad mágica, la de colapsar la realidad y en cierta forma transformarse en una deidad... habría que meter a Bohr en una de estas cajas por la herencia que nos dejó.

Por suerte no tardé demasiado en toparme en una revista con una breve descripción de la interpretación de muchos universos y muchas mentes, del poco afortunado y apreciado maestro Everett. Pero las quejas sobre las conclusiones de la separación de los universos son razonables, y en particular me preocupaba la probabilidad cero que claramente se deducía para la existencia concreta y específica en la que yo estoy. Tardé muchos años en darme cuenta que la ecuación de Broglie implicaba una conclusión sorprendente y consoladora: si la longitud de onda de vibración de la función de onda asociada a cualquier componente material es inversamente proporcional a su momento -en el fondo a su contenido energético- y si esta longitud de onda representa -como es- su 'vibración' y en el fondo de los separados -no idénticos- que son sus estados simultáneos de existencia, el objeto más grande posible -el cosmos- tendrá la variación más pequeña, es decir, que la mayor parte de los universos paralelos son... bueno, el nuestro básicamente. Esta conclusión era la pieza último que me faltaba para aceptar plenamente la interpretación de múltiples mundos.

Durante años he esperado a que la interpretación de Copenhage cayese en el olvido. Algunas personalidades como Penrose -al que considero tan equivocado en casi todo, que me leo todos sus libros para poner a pruebas mis ideas sobre la existencia- directamente odian la cuántica y su cualidad de indeterminación y publican aberraciones sobre la incoherencia de todas las interpretaciones de la cuántica posible intentando así demostrar que simplemente es filosóficamente incorrecta -de hecho en 'El camino a la realidad', la crítica más burda es la que hace a la interpretación a múltiples mundos. Hasta hace muy poco, y para mi tristeza, variaciones modernas de las ideas de Bohr eran las más populares y en el día a día parece que la idea de la decoherencia, era lo más aceptado. La decoherencia se aproxima a lo que he dicho antes de la ecuación de Broglie, pero si leéis el anteriormente mencionado libro de Penrose veréis como no explica nada en realidad.

Por fin, en los últimos tiempo he empezado ya a escuchar voces y leer artículos en los que se trabaja sin más con la teoría de los múltiples mundos. Hoy en la serie que ponen en Discovery Max presentada por Morgan Freeman uno de los científicos ha sido bien claro: 'las ecuaciones sólo dejan margen para la existencia de múltiples mundos'. Me ha hecho feliz y por eso este artículo.

9.11.12

Es triste que crean...

Soy ateo. Lo repito. Soy ATEO. No soy agnóstico. Para mí el mundo no tiene sentido si algún dios existe. El concepto en sí de la deidad sobrenatural está repleta de incoherencias, ya que su poder consistiría en principio en 'decidir' el devenir de las cosas en un aspecto u otro, en romper la estabilidad de la existencia para que las cosas sean según 'su voluntad'. El concepto de deidad cristiana o monoteísta tal y como lo entienden las culturas 'del libro' es aún más problemático. Al demiurgo de los seguidores del libro no sólo se le otorga la capacidad de romper las 'reglas', sino la creación de todas las cosas. TODAS. Y no sólo, se le otorga la omnipotencia y la omnisciencia. Es decir, lo sabe todo y lo puede todo. Cuando llegué al ateísmo, llegué por el rechazo a las incoherencias de los practicantes de la fe, de sus libros y de sus supuestos representantes, pero a día de hoy creo que el razonamiento más nítido que puede seguir cualquiera (aunque no es ni fue mi camino) para abandonar la ilusión de la deidad 'del libro', es el estético. Si esa deidad omnipotente y omnisciente existe ha sido su voluntad crear un mundo cruel y de sufrimiento. Repito su voluntad. Para algunas maldades y tragedias se puede recurrir al siempre conveniente libre albedrío, pero para otras como las miles de muertes por terremotos, maremotos, tormentas, etc... no hay más origen que la voluntad del creador del libro. Creo que cualquier persona bienintencionada debería entender que si tal entidad existe es malvada, cruel, indeseable y no merece que se crea en ella. No he encontrado ninguna refutación a este camino estético al rechazo de la deidad del libro que no pase por la fe ciega y absoluta en que los caminos de dios son inescrutables y siempre para nuestro bien  lo que me parece simplemente de vergüenza, de críos, una postura que no lleva a ninguna actitud positiva y que juguetea peligrosamente a la sumisión completa a los poderes fácticos de la sociedad.

Me gusta ver los documentales de la 2. He estado viendo una serie sobre evolución y hoy se hablaba del conflicto entre evolución y fe en los Estados Unidos. Ha sido muy triste. Los literalistas son tan patéticos. Yo no he llegado a ser ateo sin reflexión. Cuando era un crío me leí varias veces la biblia que hay en mi casa. Es una lectura terrorífica, repleta de deidades furibundas, asesinatos, incesto y violencia -y eso hablando de los 'buenos' del libro. También leí lo que encontré de otras fes, tanto orientales como arcaicas y comparé todas esas creencias situándolas en su devenir histórica, lo que puso ante mí un claro origen histórico que explicaba sus inconsistencias en lugar de un origen de 'revelación' como proclaman casi todas. Sin embargo los literalistas americanos creen a pie juntillas lo que dicen 'sus' libros. ¿Es que no se han preocupado por averiguar de la existencia de otras versiones? ¿No se han preocupado de averiguar de los momentos en los que se decidió qué entraba y qué se dejaba fuera de esos libros? ¿Se puede ser tan ciego a la realidad?

En un mundo en que la clonación de animales de ganado es práctica común, en donde se ha creado ya un célula artificial, en donde las leyes de la física son tan consistentes y completas como son -y la mejor prueba de ello es la explicación de la ciencia de materiales semiconductores que te están permitiendo leer esto ahora mismo en tu ordenador o tableta-, en donde llevábamos décadas de 'revolución verde' -que a pesar de sus problemas ha permitido saltarnos límites malthusianos y evitarnos una o dos guerras mundiales. ¿Cómo puede confiarse más en lo escrito en un libro de mitos de ganaderos de hace 3000 años que en las conclusiones de los científicos de los tiempos actuales?

Pero lo más preocupante son los problemas que presentaban en el el documental aquellos que eran más 'razonables'. Sus problemas se encontraban en dos ámbitos: la necesidad de que la especie humana sea especial y la creencia de que si se pierde la fe se pierde la moralidad.

En cuanto a lo 'especial' de la especie humana ya está más que comprobada la capacidad cognitiva de otras especies, y no hablo ya de nuestros primos primates que hasta hacen política, no, hablo de los descendientes de los dinosaurios, como los córvidos o los loros, cuya capacidad de abstracción e incluso su capacidad de imaginar lo que piensan otros de su misma especie ha sido comprobada mediante experimentos de resolución de problemas. El hombre no es esencialmente diferente de los otros animales, sólo lo es en grado. Pensar de otra manera es una muestra de miedo, de cobardía, de temor a no ser nada.

En cuanto al origen divino de la moralidad, simplemente no tengo palabras para expresar la tristeza que me provoca la creencia de que el bien o el mal, o la ley no es una creación humana. Pensar que como especie somos incapaces de determinar lo que nos interesa o no, que somos incapaces de haber escogido lo que deseamos para nosotros mismos, que toda fuente de ley o moral es de origen externo, superior, ya no quiero ni hablar de lo que llaman derecho natural, es pensar que somos niños frágiles que necesitan cuidados de nuestros padres.

Abandonad el miedo, dejaos de misticismos y de supersticiones. Aceptad que no hay nadie ahí arriba cuidando de nosotros. Hay que ser adultos y entender que todo lo que tenemos es a nosotros mismos frente a un universo al que en realidad no le importamos nada.

30.10.12

Ecos contaminantes...

Rescato un viejo relato de hace diez años en consonancia con mi estado de ánimo actual:

 Cuaderno de Forro Verde:
El Maestro Egroot Lodt'No había alcanzado el supremo conocimiento en el arte de la magia. Ninguno antes que él había llegado si quiera a vislumbrar lo que él comprendía a la perfección. Desde muy temprana edad sus padres, los ricos hacendados dueños de la totalidad de la ciudad pesquera de Lodt habían entendido que su pequeño y rollizo Egroot estaba destinado a grandes cosas, siempre que estas se hiciesen sentado y lejos de trabajos pesados. Así que lo enviaron a la mejor de las mejores escuelas de magos, al Liceo Místico de las Sombras del Entendimiento en Ciudad Lunar. Muy lejos de casa.

Egroot Lodt'No descató rápidamente entre sus compañeros. En sólo un mes logró transformar una rana en un rumor venenoso, y cuando todos sus otros compañeros aún estaban intentando desentrañar el misterio del número uno, que siendo número es indivisible en partes, el ya lograba transformar de pensamiento y palabra una cinta de Moëbius en una cinta para el pelo; con lo que las labores inabordables para otros, casi infinitas, él podía resolverlas con un poco de tela y un par de apaños de peluquería.

En los últimos cursos fue tomado por la tutela del más herméticos de todos los maestros del Liceo de las Sombras del Entendimiento, cuya materia era tan extraordinaria, tan fuera de lo común que la mayor parte de los alumnos no sabía ni como abrir el libro de texto, no siendo pocos de ellos incapaces siquiera de encontrarlo sin que un alumno de curso superior se lo estuviese señalando todo el tiempo con el dedo.

De esta forma Egroot se embarcó en las más proceslosas aventuras intelectuales. Descubrió el punto exacto del día en el que hoy pasa a ser mañana, lo que le permitió hacerle a cada día un par de dobladillos en los que podía dormir un poco más y bien a gusto. Encontró el punto débil de cada cosa, incluyendo las horas más pesadas de cada día, lo que permitía golpearlas fuerte, con decisión y pasar directamente a cosas más entretenidas. Encontró el lugar donde iban a parar todas las puntas de los lápices cuando desaparecían, lo que permitió fabricar una poción de poder afilador extraordinario; que aplicada a su propia lengua lo transformaba en un orador mordaz e invencible. Y de esta forma, mediante su habilidad natural, acabó con gran cantidad de misterios, como a dónde van a parar todos los besos soñados, o como puede destilarse la fuerza de la flaqueza. 
Todo lo que inventaba o descubría lo iba apuntando cuidadosamente en su primer cuaderno, un cuaderno forrado de verde, que a fuerza de ser reescrito una y otra vez con tintas de diversos colores debía ser leído con gafas de filtros de colores.

Cuando rondaba los cuarenta años de edad disfrutaba de gran prestigio en todo el Imperio y su cuaderno estaba ya tan repleto que Egroot se veía forzado a escribir con colores realmente raros, como el color del miedo o de la felicidad. Así que se detuvo a reflexionar sobre su vida y decidió que tan sólo le quedaba legar al mundo una familia, en tanto en cuanto aún no había encontrado el secreto de la inmortalidad, o al menos un secreto que no implicase transformarse en un texto escrito en piedra. Pero para ello necesitaba una mujer, así que se puso manos al trabajo. 
Sus primeros intentos, con la patricia Mra de la familia IaeIim'Bnz, fueron simplemente desastrosos, consiguiendo tan sólo dañarse a sí mismo y menoscabar considerablemente su reputación. Así que se documentó un poco con el tema, y aún encontrándolo fascinante no parecíale en absoluto complejo.

Lo intentó entonces con la hechicera Cit'Ndz R-Siai, que parecía apropiada para sus propósitos y no pronto hubo empezado con lo que había aprendido, descubrió que se equivocaba de cabo a rabo.

Costernado por tanto fracaso se retiró a su más apreciado rincón de pensar, que se encontraba dentro de una caja hecha con lo que queda tras arrancar todas las hojas de un libro y quemar el lomo y las pastas, y allí permaneció durante quince años estudiando el problemas.

Tomó plantas primero y depuró sus amoríos, extrayendo una dulce esencia que tuvo mucho éxito pues al tomarla disuelta en café o té, daba un aspecto primaveral.

Tomó luego animales y suprimió en ellos todos los defectos e imperfecciones, de lo que salieron nuestros unicornios, pegasos, así como gran variedad de hadas y duendes de nuestros campos.

Finalmente se tomó a si mismo y se aplicó un poderoso y estudiado hechizo que eliminaría de él todo aquello que lo perjudicase para encontrar el Amor.

Fue un éxito rotundo; al menos nos queda su cuaderno de forro verde. 

27.10.12

Sorpresa!

Creo que no tengo que explicar esta imagen capturada en Skyrim para los del mundillo:


Si queréis encontrarlo, yo lo he encontrado aquí (no sé si es por el Heathfire):


14.10.12

Mitos y leyendas... de las élites

Estaba viendo -por inercia sobre todo- en la 2 unos documentales llamados 'Mitos y leyendas'. A parte del muy desagradable (para mí) concepto griego del destino, ese administrado por las Moiras e inevitable -un concepto que básicamente implica que tus vida está predeterminada por los dioses, y en definitiva que debes aceptar que estás supeditado a dios- lo que me ha quedado claro -de pronto, no porque no conociese los mitos de antes- es que todos esos mitos griegos padres de occidente son mitos sobre élites, personajes individuales que se sitúan por encima del resto de los mortales.

A parte de luchar contra la tontería de idea del destino -me gustan más los mitos en los que el agente se rebela contra su papel, como Lilith o directamente lucha contra los dioses y los vence o casi los vence- parece evidente que los mitos griegos son demasiado personalistas y demasiado favorecedores de las élites. Habría que escribir buenos relatos de fantasía en donde queden claros la irrelevancia de las personalidades destacadas -no ya que existan algunas corruptas, lo que ya se ha tratado y no deja de ser otro mito de las élites, la del rey bueno que acaba por regresar- y la importancia real de la masa, de la gente, de los mortales simples y llanos.

Ya he escrito algunas reintepretaciones de pasajes bíblicos por puro divertimento como relatos cortos, tendré que pensar en crear una colección de relatos en donde se muestre cómo las personalidades no son nada sin los seguidores que las sustentan.

5.9.12

Un viejo cuento...


...de hace -increíblemente- diez años, escrito para despedirse de una persona, por razones que se hacen obvias tras leer el cuento.


Lluvia en París 

Llovía en París, con furia, burlándose de nuestros pantalones
cortos y nuestras sandalias, burlándose de nuestros botes
de protección 60, burlándose de nuestra búsqueda desesperada
de la última cama en el último albergue, burlándose de nosotras. 
Llovía en París, apasionadamente, cuando en el rincón más oscuro
del más oscuro de los albergue pasé una luminosa noche con un
luminosamente rubio noruego, Otto, mientras esperábamos
el turno que nunca llegó para usar un rato el último
camastro; mientras se formaba algo más que camaradería,
algo menos que amor, un rato apasionado de caricias y besos.
Llovía en París, apenas, recuerdo de la apasionada lluvia
de la noche, cuando desperté aquella mañana promisoria,
llena de pronta luz y inesperada soledad. Un hueco noruego
entre mis brazos. 
Llovía en París, y en mis ojos.


21.8.12

La Última Comp


Ya tenéis la nueva competición de obras interactivas que organizo convocada y detallada en la wiki. Mi intención original era hacer una competición más cercana a lo habitual en competiciones literarias, con jurado, con plica y con premios en efectivos, pero no he conseguido organizar un jurado lo suficientemente extenso y diversos para sentirme a gusto, así que al final se parece bastante a la Monstruosa. Por supuesto podéis propuestas de memoria de la convocatoria.

Ahora empezaré a hacer propaganda por diversos medios y pedirle a buenos amigos que hagan propaganda ellos mismos.

Y, por supuesto, id preparando vuestra participación.

8.8.12

Siempre le gustaron las rubias

Nació en tierra de rubias, en esa ciudad milenaria mestiza de razas, en donde la sangre de todas las tribus de germanos ha arribado en barcos-largos, cocas y portaaviones; y yace, germinal, en el fondo de los ojos de casi todas las mujeres. No es de extrañar, por tanto, que cuando despertaron sus apetitos supo, casi desde el principio, que siempre preferiría rubias, y supo que podía reconocerlas por el olor.

Al principio encontró rubias entre las hijas de los compañeros y amigos de sus padres. En particular nunca olvidará aquella rubia de cintura de avispa, de carácter diez o quince años mayor que su edad, y que le demostraba clara superioridad y cierto desprecio. Una rubia soberbia, cuyo olor se ha ido desvaneciendo con el tiempo de su memoria, pero que aún despierta cierto ánimo de pulpa de coco. Una rubia fuera de alcance, de ojos apenas claros y de pelo madera oscuro. Una rubia con una hermana de edad e interés más adecuado, una segunda rubia de piel clara y pelo rubio azabache, que hubiese sido una gran opción y por ello nunca fue considerada.

Entre tanto, el mismo se transformó en una rubia justo antes de llegar al bachillerato. Con el estirón su tendencia a ser una bola de grasa quedó totalmente ocultada, y su carácter bonachón, con su pelo lacio y rubio y sus ojos claros de cordero, lo transformaron en una pieza apetecible. La oveja que era no supo reaccionar cuando una rubia lobo, de raíces negras y puntas veteadas, le persiguió al empezar el instituto. Esa primera huida tal vez se transformó en maldición, o simplemente fue su única oportunidad. En cualquier caso los deseos del cordero blanco de entonces han sido el mayor arrepentimiento de la hiena ruana, que acabaría siendo.

Cuando empezaron a salirle los colmillos puntiagudos, olfateó una nueva rubia.Incluso otros depredadores le dijeron que era una presa que deseaba que la cazaran. Era una rubia muy interesante, pequeña, de pelo rubio carbón rizadísimo y piel frecuentemente chocolate claro. Su primera Fátima. Y comienzo de sus fracasos. El teatro le trajo consuelo y nuevas rubias.

En particular dos hermanas muy rubias. La mayor pequeña y flaca, nervio puro, olor de regaliz, pelo ondulado, o más bien rizado, y de un rubio tan claro como la noche sin luna, que pronto se demostró que tenía una, no dos, bueno tres parejas, actores, amores eternos más o menos fugaces, pero nunca nuestro cordehiena ruano. Su hermana, era una apetecible opción, rubia de raíces de madera de corazón de nogal viejo y puntas veteadas, con un intenso olor a manzanas maduras. Pero, estaba ya madura para su marino, puro caballo semental de pelo corto y músculos perfilados.

El teatro iba bien, la voz ayudaba al cordehiena ruano, hasta acabar siendo el miembro de la compañía municipal más apreciado. Hasta que llegó su auténtica oportunidad. Una obra en forma de dos monólogos. Terrible, intensa, poderosa. Un papel en donde podría demostrar su cualidad, siendo un protagonista del mal, un torturador implacable. Y ella, la hermana rubia mayor, era la víctima. Qué ensayos.

Tuvo que dejarlo. Doy la excusa tonta de que el papel le afectaba, que el torturador se infiltraba en su mente de cordero, haciéndolo maligno, que no podía seguir, pero lo cierto es que no podía seguir siendo el que la torturaba a ella, con sus hirientes y desalmadas palabras.

Huía, tal vez no por primera vez, pero en cualquier caso no por última. Pero la selectividad y su evidente éxito de cordero aplicado le rescató llevándolo a cientos de kilómetros de distancia de sus rubias. A partir de entonces y durante toda su vida la ciudad milenaria se transformó el paraíso ideal al que se va de vacaciones, no en un lugar real, donde se vive. Perdió todas sus amistades y conocidos, poco a poco y así se salvó de sus primeras rubias.

Pero en la capital y en los veranos, había nuevas rubias. Durante toda la carrera, deseó a una, la más importante de sus rubias, de cabello rubio piel de almendra oscurecida hasta el negro, con ojos de color almendra con vetas de verde aceituna y ese indescriptible olor a madera y palo-rosa. La única rubia a la que le ha mandado flores. Una rubia a la que nunca ha dejado de desear encontrar a su lado al despertarse por la mañana, y que nunca le ha dado opción.

Durante toda la carrera alternó entre el cansancio, el desaliento, y los ánimos renovados de nuevo en forma de teatro, donde había muchas rubias, todas ellas de ojos oscuros y cabellos morenos, todas ellas interesantes y muy guapas pero que no olían a madera ni a palo-rosa. En uno de sus regresos al falso paraíso milenario, de sol y arena, conoció a otra rubia. Piel blanca como la nieve, ojos de mar y esos increíbles pelos rubios del color del carbón recién extraído de la tierra. Una rubia de aroma de leche y vainilla, con toques de fresón. Era demasiado joven, demasiado vibrante, y lo más importante, cuando él, decidió que debería centrarse en ella, porque la que realmente no podía apartar de su mente, le había dejado claro lo imposible que era todo, la encontró en las calles de la tierra de rubias casada con otro hombre, grande, poderoso. Ella siempre estuvo casada desde entonces, aunque la boda fue muchos años después y con otro hombre.

La última vez que nuestro cordero tuvo algo parecido a una oportunidad con la rubia de almendras y palo-rosa, fue en un entorno helado, en donde tal vez la distancia, o el frío, o el vodka logró el milagro de que ella le explicase la imposibilidad. El fracasó más adelante, pero en cualquier caso el conocimiento de saber que ella lo consideraba demasiado parecido a uno de sus peores fantasmas del pasado, fue algo que probablemente nuestro cordero nunca superó.

Los tiempos de universidad pasaron y nuestro protagonista huyó nuevamente, esta vez hacia un trabajo absorbente, un lugar donde hizo compañeros y amigos, pero en donde ignoró en general a las rubias, durante muchos años. Un lugar en donde pasó de cordehiena a ridículo oso repleto de grasa.

Y entonces un día de primavera, en un sótano sin ventanas, un pedazo del exterior estalló en forma de un vestido demasiado claro, demasiado corto, relleno de las piernas perfectas de una rubia de avellanas. Pelo rubio de color de avellana oscura, ojos de claras cáscaras de avellanas, piel de la crema de los bollos que lo cebaban, y un intenso olor a avellanas con toques de lima.

Ya podéis imaginar el resultado. Sí. Aquella rubia también la lloró y la ha estado llorando, y no ha habido auténticas rubias desde entonces.

Hoy mientras caminaba para gastar sus grasas, viendo a las chicas de la nueva generación de rubias de su ciudad, no ha podido de dejar de pensar en los diez años desde la explosión del traje demasiado claro y demasiado corto, no ha podido dejar de añorar el olor a palo-rosa al que mandó flores del que le separan veinte años de búsqueda de una rubia que logre interesarse por él.

2.8.12

Competencias de retrasado

Tengo casi todo decidido el contenido, orientación y premios para La Última Comp, simplemente es que el curro me tiene absorbido y algo exprimido y llego cada noche muy tarde y muy cansado a casa, sin ánimo de ponerme a escribir.

Lo cuento por que imagino que más de uno estará esperando que la convoque de una vez o incluso habrá dado ya con la entrada en la wiki del Caad a medio cocinar... un poco de paciencia, creo que estará lista esta misma semana.

23.7.12

Manzanas místicas

Creo que no descubro nada sorprendente a nadie si digo que siempre he sido anti-apple. No se trata sólo de que no me gustan sus ordenadores tan demasiado minimalistas y elitistas, se trata de que en general la filosofía de la empresa me desagrada. Esa idea de controlar toda y cada uno de los aspectos de 'la experiencia', todo eso de transformar los usuarios en fans, es más, de no tener usuarios, sino seguidores, ansiosos por pillar la siguiente versión del modelo único de... lo que sea.

Algo me ha repelido siempre de todo eso. Soy bastante pro-google. Evidentemente sé que google también es malvado a su manera -todo el que pretenda grandes beneficios lo es y toda gran empresa sólo puede sobrevivir deseando grandes beneficios-, pero ahí donde apple representa élite, deseo de perfección, google representa la multiplicidad, la minería de datos, lo emergente, en definitiva, el poder de los millones de comunes imperfectos y complementarios frente a la búsqueda de la perfección. Es asumir el caos que es todo para bucear en él hasta sacar del ruido alguna melodía útil, que no transcendente o subyacente.

Acabo de escuchar en una redifusión de cuarto milenio, que Jobs, era un místico.Me he ido a la wikipedia y ahí está, efectivamente.Sus visitas a la india, sus creencias absurdas, y su intento de curarse el cáncer con superchería y supersticiones.

Que pena que el mundo aún esté tan dominado por la mística... espero que antes de morir pueda llegar a ver  un avance en la mentalidad de la humanidad, al menos un atisbo de que finalmente vamos aceptando la realidad de que no hay finalidad, ni orden subyacente, ni transcendencia, ni en definitiva nada místico que nos salve más allá del esfuerzo y la razón... ni siquiera la suerte.

28.6.12

Un poco envenenado...

Como me temía Junio, ha sido un poco chungo de curro y no he podido hacer gran cosa para completar Perdida.

Pero seamos positivos, he hecho un buen esquema de 'guión' y bastante documentación de las herramientas que necesito!

Así que me comprometo a terminarla antes de que termine el año.

4.6.12

Perdida toda esperanza saltemos a las serpientes

Este fin de semana estuve revisando las diversas posibilidades para el proyecto del Naga. Decidí que quería hacer algo realmente nuevo y que representase un reto aunque no me diese tiempo a terminarlo. Tirando de fondo de armario encontré dos viejos proyectos:

  • Sortilegios: el primer episodio de una nueva versión de la saga del anillo. Una aventura claustrofóbica que ocurre en el laboratorio de un mago en una noche de tormenta.
  • Perdida en la hierba: la segunda parte de las aventuras de Layna. Una aventura que se desarrolla en una planicie enorme de hierba.
Tras preguntar a varias personas he decidido ponerme con esta segunda, aunque creo que de aquí a fin de mes sólo llegaré a alguna demo.

22.5.12

Libertad y Destino (II)

Hace ya un tiempo escribí la primera entrada de 'Libertad y Destino' con motivo de mis experiencias en Skyrim. Dicha entrada provocó varias respuestas incluyendo una referencia por parte de Matias a este documento y a este libro. El libro no me lo he podido leer, aunque he leído otros libros de emergencia y sistemas emergentes antes, porque... bueno, es parte de mi afición y en particular, tiene mucho que ver con mi gusto por la vía 'simulacionista' en la ficción interactiva.

Me temo que la tesis no va en el sentido del que hablé en la anterior entrada de esta serie. De hecho la tesis está completamente alineada con la idea del simulacionismo más puro, hasta el punto de que considero que ella misma llega a la conclusión de que esta aproximación tiene un conjunto de problemas (véase la tabla de 'cumplimiento' del sistema que crean de la aproximación GameFlow que usan para evaluarla), para luego ignorar estas conclusiones y afirmar que la aproximación es claramente positiva.

Sin embargo hay varios elementos muy interesantes en la tesis. Por ejemplo, en la primera parte la propia tesis distingue entre 'narración emergente' y 'juego emergente'. Personalmente creo que es justo esta diferenciación, la que tiene que ver con el motivo de esta serie de artículos. La emergencia mediante la simulación -como la propuesta en la tesis- que incluye incrementar los detalles del mundo de juego, evitar la aproximación de programación de comportamientos codificados 'a fuego', a aproximarse en lo posible a 'reglas de física simulada', permite sobre todo asegurar la coherencia del juego. La coherencia es muy importante, sin lugar a dudas, y en el fondo está en la raíz de todas la ventajas que la tesis encuentra en la aproximación que ha explorado. Permite además abrir el juego a desarrolladores de módulos externos, que no corromperían completamente el mundo de juego, porque en sí mismo es consistente por las reglas que le dan forma. Pero, todo esto tiene que ver con 'juego emergente', no hay historia en ello, y leyendo la propia tesis se ve como efectivamente es así, que esta aproximación no ayuda en nada a lograr una 'historia' que merezca ser contada.

En el caso de la ficción interactiva, otra limitación acaba por matar la viabilidad del simulacionismo 'puro' y es la dificultad de crear PNJs creíbles. En un juego de estrategia, por poner un ejemplo, los PNJs 'sólo' tienen que actuar en 'combate'; en una ficción interactiva esperamos que el PNJ hable, recuerde, sienta... en definitiva que sea un compañero que viva la historia como el jugador. No hemos sabido hacer esto de manera convincente y no veo que vayamos a lograrlo en el futuro próximo. Este 'fallo' provoca que lo que ha ganado de coherencia el juego por la simulación quede 'destruido' por la incoherencia de los PNJs que viven en el mundo simulado. Y... sobre todo, una aventura simulacionista tiene el problema de ser potencialmente demasiado abierta, sin historia... y aburrida.

Otro elemento muy interesante de la tesis es la propia referencia a GameFlow, os recomiendo que lo leáis, porque creo que muchos de los principios del mismo son directamente interpretables en el mundo de la ficción interactiva.

Por otra parte, en el foro, Mastodon, proponía una aproximación diferente explicada en este artículo, que en realidad se basa en este otro trabajo previo. Estos dos artículos se aproximan bastante más a lo que ando buscando y en lo que estaba trabajando, pero en realidad no encajan del todo. De hecho, algunas de las técnicas y conceptos que se describen estarán presentes en las extensiones en las que estoy trabajando si consigo terminarlas.

Pero no es lo mismo que tenía en mente. Lo que ando buscando es la narrativa 'emergente', mientras que estos dos artículos versan sobre narrativa adaptativa (en concreto adaptada a aquello que más le gusta experimentar al interlector).

16.3.12

Libertad y Destino

En las últimas semanas y para desgracia de mi salud he estado muy enganchado a Skyrim.

Este juego es la quinta entrega de Elder Scrolls. Lo esperaba con ganas, la verdad. Después de muchos años de estar apartado de los RPGs por ordenador, el haber disfrutado bastante de Dragon Age (el primero, por su puesto), me dejó con ganas de más y mi recuerdo de la sorprendente experiencia (para mí y en aquel entonces) que representó Daggerfall no hacía más que reforzar mis ganas de pillar Skyrim.

No he tenido mucha suerte con esta saga. Después de disfrutar enormemente de Daggerfall, Morrowind me pilló con un ordenador que no daba de sí y del que casi me cargo el disco por intentar disfrutar del tercer episodio.

Para cuando llegó la cuarta entrega, estaba muy metido en los MMORPGs y en una fase complicada de mi vida, y la verdad es que nunca me apeteció comprarme Oblivion. Pero las cosas han cambiado ahora, y mi atracción por los MMORPGs está en horas bajas, mientras que parece que tengo más ganas de disfrutar de 'historias heroicas'.

Cuando arranqué por primera vez Skyrim, pensé que simplemente no iba a poder jugarlo. Las interfaces han evolucionado mucho y son demasiado en 'primera persona' para mí. La verdad es que no se me dan nada bien moverme con teclas + ratón, y me pone bastante nervioso escuchar como me atacan desde quién sabe qué dirección antes de que tenga tiempo de pensar, así que lo dejé hasta casi mediados de Febrero (me lo regalaron por mi cumpleaños en Navidad). Pero joer... tenía tantas ganas... así que perseveré hasta que logré moverme relativamente bien y empecé a poder 'entender algo de lo que pasaba'.

Me ha encantado. Las historias me han enganchado, y de nuevo he sentido esa increíble libertad de caminar por tierras extrañas, como en Daggerfall. Encontrar remotas cuevas, viejos túmulos, ruinas de los tecnófilos enanos largo tiempo desaparecidos. Pero sobre todo he vuelto a sentir esa sensación de poder descubrir mi propio camino, poder hacer casi cualquier cosa, ayudar a los desvalidos o rematarlos para que no sufran o simplemente para disfrutar con sus súplicas (no, no soy un pervertido o un sádico, pero alguno de mis cuatros personajes sí... :) )

Libertad. Sí.

Pero hace unos días con el personaje principal, mi herrera guardia rojo (os pongo una foto de su careto de mala leche), completó lo que desde mi punto de vista es la trama principal. La historia se desarrolló genial. Complicada. Heroica. Con escenarios y personajes bastante memorables, y con decisiones complicadas que había que tomar en cada paso.

Genial... y entonces... el contraclimax. La historia continuaba. Venga. Salvas al mundo y ahí sigues... teniendo que seguir preocupándote de tu dinero, de la guerra en curso, de los encargos de la gente de los pueblos que te envían a llevar sus cartas personales, etc...

Desconozco si hay un punto en el que el juego 'termine', no lo he intentado, tras uno o dos días más de jugar con mi herrera, la sensación de extrañeza me ha llevado a apartarla de momento, incluso a dejar temporalmente el juego.

Todo esto me ha llevado a volver a pensar en el tema de la Libertad y el Destino. Poder recorrer un 'mundo' en libertad, poder interactuar con cientos de PNJs (desde humanos hasta animales, pasando por supuesto por los dragones), poder decidir sobre los gobernantes de las ciudades o sobre el destino de las organizaciones secretas... es genial. La libertad hace este juego, para mí, muy superior al Dragon Age. Por otra parte, en este juego las misiones están muchísimo más imbricadas unas con otras, que en el Daggerfall. Los dungeons no son ya un lugar en el que entrar para explorar y saquear, tienen sus historias secretas, sus puzzles y te llevan de unos a otros en secuencias lógicas. Es el aparente Destino que parece guiar al personaje por un hilo conductor, por su historia. Esto, hace de este juego algo muy superior a Daggerfall.

Parece que me ha gustado el juego, ¿eh?

Pero al tiempo me ha dejado ese extraño sabor de boca de que la historia no 'termine', así que, me surge la pregunta, ¿es la Libertad o el Destino lo que hace interesante este juego? Parece que ambos.

Muchas veces he deseado poder hacer algo grande, super-abierto, como estos juegos de Elder Scroll, pero parece claro que es necesario incluir elementos de 'historia' para que resulte interesante, porque a fin de cuentas... ¿cómo si no hacerlo interesante?

La primera respuesta que surge en la mente de uno es hacer el mundo de 'juego' más detallado, más interrelacionado, más rico en definitivo, pero, ¿eso sirve de algo? ¿realmente surge del caos de las relaciones una historia interesante? En los MMORPGs, por lo general, no parece que sea así. Sólo la decisión y organización de un buen grupo de jugadores permiten hacer de lo que pasa en el MMORPG una historia 'apasionante'. No suele surgir nada interesante si no. Y pensándolo bien, no hay nada más 'rico', más detallado y más interrelacionado que el mundo real y en el mundo real hacen falta millones y millones de vidas para que alguna de ellas sea digna de ser contada. La mayor parte de nuestras vidas son tan aburridas, caóticas y absurdas, en definitiva...

Aún no tengo ni idea de cómo se pueden unir la necesidad de libertad y coherencia de un mundo abierto, con la necesidad de una historia que haga lo que ocurre apasionante, y mucho menos tengo idea de cómo llevar esta doble necesidad en forma de alguna clase de estructura informática... pero es interesante pesar sobre ello.

22.2.12

Tríada

De un comentario en el blog de Jenesis:

No sé... yo creo que no es tan difícil. Para empezar no hay una separación, clara, tienes que escoger cuál es la que tu quieres y ser coherente en el estilo de las respuestas.

Puedes decidir por ejemplo que el puppet es el jugador. Un ejemplo casi perfecto de éso es tu actual Libro que se Aburría. Ahí, un personaje nítido -el libro- habla con un jugador -desdibujado, claro, porque el jugador cambia-, describiéndole lo que le pasa a un puppet que sí, tiene unas características físicas pero nada más. En 'El libro' has escogido una identificación entre jugador-puppet y marcar un narrador fuerte. En 4Picas si llego a publicarla, sigo esta elección pero llevándola aún más lejos.

Otro extremo (me temo que no tan bien logrado) lo tienes en mi Hierba. En este caso el puppet y el narrador se funden. Layna se queja y le explica al jugador porqué lo que le 'sugiere' no funciona.

Nadie ha intentado (que recuerde) la funsión entre narrador y jugador, dejando al puppet fuera, funcionaría de esta forma:

....
El pobre diablo estaba ahí, tirado en la carretera, sin esperanza, ya casi le había vencido.

Ví cómo intentaba levantarse...

>> lo tiré
...pero usando mi poder vudú, logré que volviese a morder el polvo. Pobre infeliz.
....



En Berg estuve intentando una variante diferente. Hay dos narradores, uno es un escriba que es el encargado de crear el texto que sale por la pantalla en forma de respuesta, y hay otro narrador (Berg) identificado con el jugador, el puppet queda así sólo como la sombra del pasado del jugador/berg/segundo narrador. Ambos hablan en pasado, Berg dice lo que hizo y el escriba lo pone por 'escrito'. A veces dejo, por hacer chiste, que Berg se separe del jugador y se ponga a hablar por sí mismo:

Funciona así (uso negritas para Berg e itálicas para el escriba porque en Berg con la mezclas de voces es imprescindible separarlas por tipografía):

..............
La laguna era de gran y sombría exten...

Máz bien era un zharko pekeñajo y apeztozo.

Pero, mi ilustre señor, será más heróico si cruzó una gran laguna en mitad de la batalla

Yo kreo que fue baztante heroiko zoportar eze olor

De acuerdo, mi señor.

Aquella noche la laguna Fétida, no sólo se veía aterradora, sino que el olor que le daba nombre hubiese hecho desistir a cualquier orco normal, pero no a nuestro héroe.

>> nadé

Demostrando un enorme valor, nuestro héroe se sumergió en aquellas...

No, no, no hize eso.. nunka lo hubieze hezho, hubieze zio'zuizida...

Borrado, señor, ¿qué hizo entonces?

>> ex laguna

Berg miró con detalle las turbulenta aguas de la Laguna, sin encontrar en ellas ninguna pista que le ayudase en su misión.
...



En la tradición se suele usar un narrador todo lo neutral que se puede (narrador ojo de cámara) y un puppet neutral. A mí esta opción me parece muy aburrida, pero es ideal para un puzletrón, ya que deja la resolución de problemas como el 'tema' principal de todo.

27.1.12

Sasha Nacido Solo -6-

Toda la ciudad estaba engalanada con los colores de la casa gobernante, el rojo y el amarillo, y de la casa del consorte, el verde y el blanco. Por todas partes de veían pendones con los escudos de ambas casas: la ciudad alcanzada por el rayo y en llamas de los gobernantes locales y el árbol en flor de los señores de Sífivor. La gente adinerada paseaba vestida con buenos paños, joyas y excelentes abrigos, procurando mostrar no sólo su calidad y prosperidad, sino lo apropiado de sus hijas casaderas, ya que es costumbre en nuestras tierras que a una boda en casa del señor les sigan bodas de las familias de bien. Se cree que, de alguna forma, las misas y demás rituales de la Iglesia pagadas por los nobles con motivo de asegurar la fertilidad de la nueva pareja, alcanzará al resto de las mujeres que se casen en fechas cercanas. Pero era la gente menos favorecida la que lo estaba pasando mejor. Si algo bueno he de decir de nuestra Iglesia, es que, al menos los vestidos de marrón, nuestros humildes sandalistas, se preocupa de convencer a la nobleza de que de vez en cuando han de compartir sus riquezas. Pajes de los señores de Morkusiev recorrían las plazas de la ciudad depositando regularmente barriles de la mejor cerveza e incluso algunos barriles de vino hanverino, repartiendo canastos de hogazas de pan no demasiado pasado e incluso asegurándose que algunos grupos de juglares y saltimbanquis completasen el disfrute de la población general con canciones y espectáculos.

Durante la segunda jornada de fiestas, los soldados de la guardia de la ciudad, desalojaron el centro de la plaza principal, justo entre el palacio y la catedral y se situaron estratégicamente para asegurar que ese espacio y un pasillo hasta el palacio quedase expedito. "¿Y ahora qué?", pregunté un tanto achispado por la cerveza gratis a otro de los que estaban festejando en la plaza, "¿otro espectáculo?". Lo cierto es que me había gustado especialmente, el de saltimbanquis que acababa de ver, con todas aquellas ropas de brillantes colores y todas aquellas piruetas que se antojaban producto de la magia. "Oh, no, no, joven escribiente", me dijo uno que me conocía desde hacía algunas horas, y al que le había dado por llamarme escribiente por mi 'redicho' acento -claro que el no decía 'redicho', sino 'finolis del carajo'-, "el señor de la ciudad y su hija se marchan a Sífivor" -puestos a ser sinceros sus palabras fueron en realidad 'el puto bigotón y la jamelga flaca se largan a Sífivor'. Me apresté a observar de cerca a los poderosos. Quería ver en particular el pura sangre reniano que decían que era la montura habitual del señor. Un caballo de batalla del que se decía que podía galopar revistido de gruesas planchas de acero y con su jinete portando armadura de pesado metal dúnitor. Algunos decían que era capaz de tirar de carros cargados que sólo cuatro monturas normales podrían mover. Pero no pude verlo en aquella ocasión, para mi sorpresa y decepción el señor de Morkusiev, con su considerable bigote ya briznado de nieve, y su delgadísima y algo pálida hija, salieron a pie del palacio. Nada me había preparado para lo que ocurrió a continuación, porque desconocía este particular aspecto de nuestra vida nórdica, por mucho que les parezca sorprendente a mis lectores.

19.1.12

Sasha Nacido Solo -5-

Cuando me encaminé hacia el sur en mi cabeza estaba Hanver. Todo lo que había escuchado sobre nuestro reino del sur en el orfanato había forjado en mi cabeza la imagen de un lugar fascinante, deseable y sobre todo cálido, un lugar muy diferente a nuestro gélido norte. Estaba deseando ver aquellas mujeres de piel tostada, pelo y ojos negros, tan distintas de nuestras chicas de ojos azules y piel pálida. Aquellas mujeres que decían apasionadas. Ansiaba ver aquellos campos verdes en primavera y amarillos en verano. Los toros, negros y de grandes cuernos afilados. Pero, sobre todo, soñaba con ver a los danzarines, a aquellos hombres que desafiaban a la muerte saltando sobre los astados cada día de su vida. Hombres a los que imaginaba valientes, seguros de sí mismos, esbeltos y ágiles. Con esas ideas robé el menguado tesoro del campesino y empecé a caminar hacia el sur, por el camino imperial que une nuestra capital, Verna, con Donber en Fidran y luego con Isnaya y finalmente Hanver. Nunca llegué hasta aquellos lugares, desde luego -el mundo es tan grande y tan repleto de lugares que deben ser aprovechados- entre otras cosas porque buscando el soleado Hanver, me topé en el camino con el brumoso Sigvor, con sus bosques impenetrables siempre cubiertos de niebla, sus angostos valles que parecen sumidos en la perpetua sombra del invierno y sobre todo sus supersticiosos y temerosos habitantes. Oh, Sigvor, su gente está desesperada por alguien que les venda seguridad a un precio razonable, y aún más ansiosa si es un precio barato. He pasado en esos valles la mayor parte de mi vida, pero no adelantemos acontecimientos, pues, aunque ya he contado el origen de parte de mi formación, no he contado en realidad la razón verdaderamente desencadenante de mi ocupación.

Ocurrió en la ciudad de Morkusiev. Noble y amurallada, centro geográfico de mi reino de origen y también centro comercial -con el permiso de Verna, la capital y salida al Mar de los Hielos-, en la confluencia del río de las Brumas y el río Sangre. Había vagado por los campos durante una semana y llegado a la ciudad en busca de un transporte más rápido hacia el sur, una barca en el río con suerte; para encontrarme que la ciudad estaba de fiesta. El señor de Morkusiev regalaba vino y comida a sus habitantes para celebrar la boda de su hija con uno de los señores de Sífivor.

12.1.12

Sasha Nacido Solo -4-

Ya conocen suficiente sobre mis orígenes y mi infancia, pero aún no saben a qué me dedico ni cómo llegué a ello; pero antes de explicarles el episodio que determinó mis actividades futuras, me veo en la obligación de contarles otro, uno del que me siento especialmente avergonzado.

Los monjes tenían un criterio claro para decidir cuándo uno de los huérfanos ya estaba listo para enfrentarse al mundo sin supervisión y sin su ayuda. En cuanto cumplíamos doce años. Así que justo el día en el que se cumplieron los cinco mil días de mi abandono en el monasterio el padre Mijail Iliovich me acompañó hasta la puerta y, tras darme un abrazo que me estremeció más que el frío de aquel invierno, me puso un impresionante ducado de oro en la mano y me dijo: "Ya eres un hombre. Has aprendido todo lo que este Santuario puede enseñarte y es el momento de que partas a encontrar un hombre al que servir, una mujer a la que amar y con la que fundar una familia. Este dinero te servirá para empezar. Es mucho dinero. Administrarlo bien.". Y tenía razón, era mucho dinero, y aquella misma noche, en Linaskaya, le dí el mejor uso posible: probar todo aquello que tuviese alcohol y aprender con la mujer más cara los asuntos de hombre de los que los monjes nunca enseñaban nada. La siguiente noche aún tenía dolor de cabeza y la sensación de que deseaba más de todo aquello, pero sólo tenía unos míseros condados de cobre.
Me senté en aquella taberna del pueblo -siempre me acordaré de ella, Dama Negra, se llamaba, y la dama de la que disfruté era realmente negra, o más bien como la madera oscura; claro que como sólo era un niño no podía imaginar de lo lejos que ella había venido-, pedía una cerveza aguada, que era lo que me podía permitir y miré con melancolía a los parroquianos que ayer mismo había invitado a beber. No sabía que hacer. A fin de cuentas, ¿qué me habían enseñado los monjes? No sabía labrar el campo. Ni herrar un caballo. Ni siquiera sabía hacer una cesta. ¿De qué iba a ganarme la vida? Empecé a pensar que moriría de hambre, pero sobre todo de frío, cuando un hombre se me acercó.

"¿Un Nacido Solo, chaval?", me preguntó. Asentí con la cabeza, probablemente con desdén. "Salís resistentes del orfanato, chaval", continuó, "los que salís, y a mi me viene bien alguien resistente, chaval. Me llamo Pyotr.". No sabía que querría aquel hombre de mí, pero no tenía nada que perder. "¿Qué queréis?", le pregunté. "Hablas refinado", dijo, "pero ya se te pasará". Entonces me contó que era un campesino, pero que no tenía hijos y le vendría bien un par de manos jóvenes y resistentes como las mías. Fui con él, y aquellos días en la granja creí que me iba a morir del esfuerzo. Nunca más volví a intentar labrar tierra helada y procuré evitar cualquier trabajo relacionado con la agricultura o la ganadería. Pero a Pyotr y sobre todo a su mujer le caí en gracia. Fue entonces cuando descubrí que podía hacer que me creyesen, que tenía una habilidad natural para que la gente pensara bien de mí. No tardaron mucho en confiarme dónde guardaban sus exiguos ahorros, bajo que baldosa de la casa. Lo cogí todo y me largué de allí en dirección al sur, huyendo del frío.

Me he arrepentido muchas veces de esta acción. Me dedico a lo que me dedico y sé que mi vida no es un dechado de moralidad, pero, ¿la vida de quién lo es?, pero con el tiempo, he descubierto que los hombres de la tierra tienen que sufrir largamente para ahorrar un poco mientras que sus señores dispendian fortunas sin cansarse más que para decidir qué nuevo jubón se comprarán. No debí haber robado aquellos ahorros.

11.1.12

Sasha Nacido Solo -3-

Ocurrió cuando ya no faltaban muchos años para que se acabase mi estancia en San Horn. Por aquel entonces habían mejorado considerablemente mis habilidades para pasar desapercibido, para ser uno más del montón -cualidad esta que me ha resultado muy útil a lo largo de los años- así que no era, por lo general, víctima del monje envarado. Éste prefería ensañarse con aquellos que aún demostraban algo de espíritu propio: pillos intolerables que se atrevían a escoger el pedazo más grande del pan de la fuente del comedor, lujuriosos desatados que miraban los tobillos de las chicas del otro orfanato con claras intenciones libidinosas o pecadores que daban alguna cabezada durante la misa cantada de antes del amanecer. Pero lo que realmente importa es que el monje tenía un favorito, y en esta ocasión no lo digo sarcásticamente, un crío lo seguía fielmente, con verdadera adoración. Zanahoria, lo llamábamos, el Abad Zanahoria, porque su pelo era rojo, rojo como las llamas del fuego de maldad que rugía tras sus ojos. Zanahoria adoraba al monje y creía haber encontrado su vocación. "Padre, yo también seré sacerdote", decía. "Eso está bien, Eric", le contestaba el envarado. "Y seré inquisidor, padre", continuaba Zanahoria. "Eso es complicado, Eric", le decía el envarado. "Lo seré, padre, quiero perseguir a los paganos y quemarlos en la hoguera", añadía con pasión el Zanahoria. "Ya no quedan casi paganos, Eric, ya casi no quedan", le contestaba el monje con tono casi de añoranza, como si él mismo, antes de ser expulsado de la orden de los que visten de negro, los hubiese ya quemado a todos. "Pero yo seré implacable, padre, e incansable. Yo los encontraré, padre, como ahora encuentro a los que se portan mal y se lo digo a usted", concluía el pelirrojo; a lo que el sacerdote se limitaba a asentir sin siquiera sonreírle, sin apartar la vista del trabajo de escribano que le había correspondido, y que, al menos por el esfuerzo que parecía exigirle y la cara de dolor que le provocaba, debía resultarle extremadamente arduo. Lo cierto es que el Zanahoria nos amargaba aquellos días, siendo más hábil que los mismos monjes en descubrir nuestras fechorías o nuestros pecadillos. No sé si alguno de los mayores se las apañó para tenderle una trampa, o si realmente hizo algo, pero un día los soldados del cercano barón de Linaskaya aparecieron en el orfanato buscando al Zanahoria. Nunca me enteré de qué delito había cometido supuestamente, algo muy grave, lo bastante como que llevarse lo que difícilmente se puede decir que fuese algo más que un niño a alguna clase de prisión. Zanahoria estaba aterrado. Corrió escapando de los soldados. Cruzó los patios, saltando los rosales sin hojas, abriendo las puertas mediante empujones hasta llegar al scriptorium y arrodillarse llorando frente al envarado. "Tenéis que decirles que soy un buen chico", suplicaba el Zanahoria, "tenéis que explicarles", sollozaba; pero dicen que el monje ni siquiera levantó la cabeza para mirarle. No dijo ni una palabra a favor de su favorito, del chivato. No hizo nada. Los soldados se lo llevaron mientras el pelirrojo seguía suplicando y suplicando. Sólo cuando se habían marchado del orfanato, llevándoselo para siempre -nunca más supe ninguna otra cosa del Zanahoria- el monje abrió su boca para decir: "Seguro que se lo tenía bien merecido, tan sólo era un traidor". Aquello me enseñó, como ya he dicho, que nada puedes esperar de los de su calaña.

10.1.12

Sasha Nacido Solo -2-

Supongo que muchos de mis futuros lectores estarán en estos momentos pensando que de tal padre borracho y de tal madre de tan simple convencer, nada bueno podría surgir. A fin de cuentas, como dicen por estas tierras del norte: "Yesca mojada da sólo humo". Tienen toda la razón, pero, aún así, achaco a los monjes del orfanato casi todo el mérito de mi formación profesional. Fueron estos, siempre vestidos de rigoroso gris oscuro, siempre provistos de su sacro símbolo colgado al cuello, siempre ceñudos y serios, los que se esforzaron en prender esta yesca mojada hasta lograr de ella un saludable humo. De ellos aprendí incontables cosas. Gracias a su vara de golpear en los dedos, aprendí que una buena letra es digna de elogio, y que es mucho más importante la calidad de la caligrafía para dar mérito a un hombre que la sinceridad de lo que escribe. De aquellos momentos cara a la pared, aprendí que los momentos en los que la autoridad cree tenerte controlado, retenido, incluso preso, son todo un regalo de tiempo para planear cuidadosamente cómo vengarte u aprovecharte de ella en el futuro. De las lecciones sobre la vida de Nuestro Señor Hiber, con su encomiable resistencia durante su tortura y posterior empalamiento, aprendí que el hombre justo por lo general acaba siendo castigado por la justicia, mientras que el traidor acaba recompensado con sustanciales bolsas de plata. Y así, en definitiva, me hice con ellos un hombre cabal que conoce la realidad del mundo y cómo sobrevivir en él, a ser posible a costa de los demás.

Recuerdo en particular a uno de los monjes, frustrado inquisidor, que caminaba por los pasillos del orfanato siempre muy envarado, casi como si estuviese muy cerca de Nuestro Señor -y con ello me refiero a los últimos momentos de Nuestro Señor, desde luego. Aquel monje claramente nos odiaba a todos, pero no porque fuésemos niños, o descastados, o huérfanos hijos de padres de tan baja calidad que ni respeto por la crianza de sus hijos tenían -en este punto he de decir que los monjes tenían a bien recordarnos frecuentemente que no hay pecado mayor en estas tierras hibernias que el abandono de los hijos, y de cómo nuestros padres por ello debían ser más que personas demonios, lo que explicaba nuestro comportamiento de vagos e indeseables-, simplemente aquel monje odiaba a todos por igual. Pues bien, aquel monje, me ayudó a comprender que nada más que rencor o desprecio podría esperar de aquellos que se comportan con aparente dignidad.

9.1.12

Sasha Nacido Solo -1-

Antes de comenzar mi relato, supongo que es imperativo, para que mis posibles lectores realmente puedan entender las circunstancias en las que acontecieron los hechos, que les cuente aquellas actividades a las que habitualmente me dedico, así como mis orígenes, y como ambas cosas están unidas, por no decir que son lo mismo. Mi nombre es Sasha Nacido Solo. Y como bien habrán podido adivinar por mi apellido, soy huérfano de nacimiento. Huérfano, tanto de padre como de madre. Esta condición es bastante frecuente en nuestros tiempos, aunque lo segundo, la orfandad de madre, a veces, extrañe a algunos. Otros con mi mismo apellido, de los que he conocido muchos, llegan a imaginarse hijos de grandes señores, marqueses, o condes, incluso algunos de duques o reyes. Sueñan, sobre todo con pocos años, con un padre montado a caballo, con lanza en ristre o engalanado de sus colores familiares en terciopelo y abrigadas capas de piel -sobre todo, la cualidad de abrigada, era algo que enaltecía a aquellos hombres inexistentes, cuando nosotros, los Nacidos Solos, nos apretujábamos en las camas o junto al moribundo rescoldo que quedara en la estufa de nuestro triste cuarto, siempre helado en invierno. Sin embargo yo siempre he sido pequeño de estatura, por no decir que de tronco menguado y cabeza excesiva. Así que yo, siendo uno de aquellos Nacidos Solos del orfanato de San Horn, y a fuerza de la repetición constante del resto de los niños allí residentes, me imaginé mientras era infante, que era hijo de un señor dúnitor. Uno de aquellos amoratados comerciantes, de fuertes, pero cortos brazos y larguísimas barbas casi siempre trenzadas, que aparecían por el santuario a ofrecer su trabajos de fina orfebrería o soberbia herrería o simples dotes de hojalatero. Por ello, fue para mi, ya de hombre maduro y con mi vida, he de reconocer, bien torcida, una decepción enterarme más o menos al mismo tiempo, que los señores dúnitor no pueden tener hijos con mujeres de nuestra especie y que en realidad mi padre no era más que un juglar borracho que había dejado embarazada a una costurera. Él, según llegué a descubrir, nunca me reconoció, y la familia de ella tenía aspiraciones a casarla en algún momento con alguien de mayor calidad, por lo que el embarazo se mantuvo en secreto y el fruto de él, o sea, yo, fue entregado con discreción al mencionado orfanato. Ni decir tiene que la naturaleza, más bien casquivana, de mi madre, hizo de mi abandono, un acto de crueldad inútil, pues sus flaquezas eran sobradamente conocidas por todos y su casamiento harto imposible.

Propósitos de Año Nuevo

Es el momento de empezar con los propósitos de año nuevo. Uno de ellos es escribir todos los días alguna cosa, dedicando lo habitual en mí, unos quince o veinte minutos.

He decidido intentar escribir una especie de novelilla por entregas que se desarrolle en mi vieja campaña de rol Akaram.

A ver que sale...