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9.11.12

Es triste que crean...

Soy ateo. Lo repito. Soy ATEO. No soy agnóstico. Para mí el mundo no tiene sentido si algún dios existe. El concepto en sí de la deidad sobrenatural está repleta de incoherencias, ya que su poder consistiría en principio en 'decidir' el devenir de las cosas en un aspecto u otro, en romper la estabilidad de la existencia para que las cosas sean según 'su voluntad'. El concepto de deidad cristiana o monoteísta tal y como lo entienden las culturas 'del libro' es aún más problemático. Al demiurgo de los seguidores del libro no sólo se le otorga la capacidad de romper las 'reglas', sino la creación de todas las cosas. TODAS. Y no sólo, se le otorga la omnipotencia y la omnisciencia. Es decir, lo sabe todo y lo puede todo. Cuando llegué al ateísmo, llegué por el rechazo a las incoherencias de los practicantes de la fe, de sus libros y de sus supuestos representantes, pero a día de hoy creo que el razonamiento más nítido que puede seguir cualquiera (aunque no es ni fue mi camino) para abandonar la ilusión de la deidad 'del libro', es el estético. Si esa deidad omnipotente y omnisciente existe ha sido su voluntad crear un mundo cruel y de sufrimiento. Repito su voluntad. Para algunas maldades y tragedias se puede recurrir al siempre conveniente libre albedrío, pero para otras como las miles de muertes por terremotos, maremotos, tormentas, etc... no hay más origen que la voluntad del creador del libro. Creo que cualquier persona bienintencionada debería entender que si tal entidad existe es malvada, cruel, indeseable y no merece que se crea en ella. No he encontrado ninguna refutación a este camino estético al rechazo de la deidad del libro que no pase por la fe ciega y absoluta en que los caminos de dios son inescrutables y siempre para nuestro bien  lo que me parece simplemente de vergüenza, de críos, una postura que no lleva a ninguna actitud positiva y que juguetea peligrosamente a la sumisión completa a los poderes fácticos de la sociedad.

Me gusta ver los documentales de la 2. He estado viendo una serie sobre evolución y hoy se hablaba del conflicto entre evolución y fe en los Estados Unidos. Ha sido muy triste. Los literalistas son tan patéticos. Yo no he llegado a ser ateo sin reflexión. Cuando era un crío me leí varias veces la biblia que hay en mi casa. Es una lectura terrorífica, repleta de deidades furibundas, asesinatos, incesto y violencia -y eso hablando de los 'buenos' del libro. También leí lo que encontré de otras fes, tanto orientales como arcaicas y comparé todas esas creencias situándolas en su devenir histórica, lo que puso ante mí un claro origen histórico que explicaba sus inconsistencias en lugar de un origen de 'revelación' como proclaman casi todas. Sin embargo los literalistas americanos creen a pie juntillas lo que dicen 'sus' libros. ¿Es que no se han preocupado por averiguar de la existencia de otras versiones? ¿No se han preocupado de averiguar de los momentos en los que se decidió qué entraba y qué se dejaba fuera de esos libros? ¿Se puede ser tan ciego a la realidad?

En un mundo en que la clonación de animales de ganado es práctica común, en donde se ha creado ya un célula artificial, en donde las leyes de la física son tan consistentes y completas como son -y la mejor prueba de ello es la explicación de la ciencia de materiales semiconductores que te están permitiendo leer esto ahora mismo en tu ordenador o tableta-, en donde llevábamos décadas de 'revolución verde' -que a pesar de sus problemas ha permitido saltarnos límites malthusianos y evitarnos una o dos guerras mundiales. ¿Cómo puede confiarse más en lo escrito en un libro de mitos de ganaderos de hace 3000 años que en las conclusiones de los científicos de los tiempos actuales?

Pero lo más preocupante son los problemas que presentaban en el el documental aquellos que eran más 'razonables'. Sus problemas se encontraban en dos ámbitos: la necesidad de que la especie humana sea especial y la creencia de que si se pierde la fe se pierde la moralidad.

En cuanto a lo 'especial' de la especie humana ya está más que comprobada la capacidad cognitiva de otras especies, y no hablo ya de nuestros primos primates que hasta hacen política, no, hablo de los descendientes de los dinosaurios, como los córvidos o los loros, cuya capacidad de abstracción e incluso su capacidad de imaginar lo que piensan otros de su misma especie ha sido comprobada mediante experimentos de resolución de problemas. El hombre no es esencialmente diferente de los otros animales, sólo lo es en grado. Pensar de otra manera es una muestra de miedo, de cobardía, de temor a no ser nada.

En cuanto al origen divino de la moralidad, simplemente no tengo palabras para expresar la tristeza que me provoca la creencia de que el bien o el mal, o la ley no es una creación humana. Pensar que como especie somos incapaces de determinar lo que nos interesa o no, que somos incapaces de haber escogido lo que deseamos para nosotros mismos, que toda fuente de ley o moral es de origen externo, superior, ya no quiero ni hablar de lo que llaman derecho natural, es pensar que somos niños frágiles que necesitan cuidados de nuestros padres.

Abandonad el miedo, dejaos de misticismos y de supersticiones. Aceptad que no hay nadie ahí arriba cuidando de nosotros. Hay que ser adultos y entender que todo lo que tenemos es a nosotros mismos frente a un universo al que en realidad no le importamos nada.